Esta
es una de las facetas del slot que más me gustan, y que
seguramente la mayoría de aficionados al Scratch &
Building han hecho alguna vez: una réplica de un coche
de calle. Me refiero, como no, a regalarle a nuestro querido coche
1/1 su réplica en slot.

El
Seat 127 fue el primer coche al que me subí, fue el primer
coche de mi padre, y como suele ocurrir, es el que más
recuerdos desata en la memoria. Comprado en 1973 algo más
de ciento veinte mil pesetas y digo más porque tuve que
que firmar letras por un plazo de tres años, lo que incrementó
su precio... ruego perdonéis mi intromisión pero
no he podido resistir la tentación de quitarle el ordenador
a mi hijo y dedicar yo mismo unas líneas a este inolvidable
coche, que para mí ha sido el mejor que he tenido en toda
la vida. Tuve la suerte de ser de los primeros en adquirirlo,
por tanto y sin saberlo el motor instalado de serie era el original
Fiat, creo recordar que fué el tercero vendido en Sabadell.
Junto con el Renault 5, fue pionero en incorporar la tracción
delantera, suspensiones Mc Pherson de tarado duro, frenos de disco
delanteros y tambor traseros le otorgaban un talante deportivo
superior a sus rivales naturales, obteniendo una aceleración
realmente buena y una velocidad máxima que rebasaba con
facilidad los 160 km/h del marcador. Cosas de juventud, uno no
se conformó con lo que había y busqué algo
más... culata rebajada, carburador Webber de doble cuerpo,
colector de escape con salida doble, neumáticos más
anchos para compensar el incremento extra de potencia respetando
la estética original, nunca me ha gustado destacar exteriormente
los cambios internos. Siempre estará en mi corazón
y me reconforta saber que aún sigue en funcionamiento,
visto por última vez en Igualada en noviembre de hace un
par de años totalmente restaurado, como el primer dia.

El
Seat 127 de slot está realizado con un kit de resina de
EVOlution_Slot, magníficamente reproducido por la marca
catalana, pintado con spray "blanco racing" de Tamiya,
color que se adapta perfectamente al modelo al ser un blanco roto,
simulando el envejecido del modelo real por el paso del tiempo.
La toma de aire delantera está pintada en negro mate, los
intermitentes en blanco puro, fiel al modelo que reproduce, y
los faros traseros en rojo oscuro obtenido mezclando en una proporción
aproximada de 3 partes de rojo vivo y una de negro satinado. Los
paragolpes también tuvieron su dosis de horas al incorporar
de serie la simulación de los pivotes de goma negros que
tuvieron que ser lijados para dejarlos totalmente lisos, rematando
con pintura gris plata. Para concluir el aspecto externo tan solo
quedan las matrículas, realizadas con impresora sobre plástico
adhesivo.

El
apartado mecánico está realizado partiendo de un
chasis de Ferrari 166MM de Ninco, que simplemente recortándolo
ligeramente encaja perfectamente con la carrocería de EVOlution
Slot. El motor adaptado es un NC1 de Ninco, este chasis admite
distintos modelos de cunas para el motor, elegí esta por
la simple razón de que la cuna tipo NC1 es la única
que incluye el agujero de sujección para las urnas.

Los
ejes son unos scalextric sacados del "cajón de sastre"
convenientemente recortados. Unas ruedas de Seat 600 de Reprotec
se encargan de rematar el chasis, al que se ha adaptado una salida
de escape doble artesanal ligeramente inclinada hacia arriba,
simulando los recortados del modelo 1/1.

Albert
Jobal y Joan Jobal