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.:Preparación Callaway C-12:.


 

 

 

Preparación del Callaway C12

Hay coches que a simple vista vemos que van a ser auténticos ganadores en la pista, coches bajitos y anchos que todo el mundo se apresura a preparar aun sin tener referencias de su comportamiento y sus posibilidades. El Callaway C12 es todo lo contrario, un coche por el que poca gente ha apostado, un coche al que defino como odiado por muchos y amado por unos pocos, un coche que a simple vista es alto, demasiado largo, pesado e incluso estrecho.

Antes de empezar con la preparación demos primero una rápida ojeada a los rivales que nos encontraremos en pista:

Los Ninco, sobretodo los Mercedes CLK GTR y los Porsche 911 GT1, aunque todavía veremos gente que se resiste a abandonar los laureados McLaren GTR, los tres junto con el Callaway son vehículos de configuraciones mecánicas similares.

Los ProSlot, posiblemente los vehículos a batir con el Ferrari F355 en la cabeza, vehículos de motor transversal que facilitan una conducción al límite para exprimir todas sus posibilidades.

Los Fly Racing, en estos momentos solamente está en el mercado el Porsche 911 GT1 Evo2 pero dada su concepción de vehículo fabricado exclusivamente para la competición se alza como un firme candidato a fulminar la categoría.

Partiendo del reglamento ACS (categoría GTS), que es el más extendido en nuestro país esta es la preparación que propongo para conseguir del Callaway un vehículo competitivo sin tener que realizar grandes inversiones:

El modelo elegido ha sido el Callaway C12 “Silver nº1” referencia 50222 de Ninco por el simple hecho de que no lleva alerón posterior con la intención de ahorrar algún gramo en el resultado final.

En primer lugar desmontamos el coche separando chasis de carrocería, empezaremos con la carrocería desmontando el habitáculo, cristales y faros por completo, así eliminamos las rebabas de las uniones con lo que conseguiremos quitar peso inútil y lo más importante un correcto encajado de todos los elementos. Ya podemos volver a montarla fijando cada componente con una gotita de cola de impacto, hay quién pone la gotita de pegamento lo más abajo posible para bajar el centro de gravedad, en fin, yo prefiero que no se me desmonte el coche en la primera pasada de frenada.

Pasemos al chasis: en primer lugar lo despiezamos por completo para comprobar la rectitud del chasis, para ello lo colocaremos sobre una superficie totalmente plana como puede ser la encimera de la cocina, comprobando que apoya sobre toda su base en la superficie plana, al ser un chasis con dos alturas deberemos asegurarnos que a parte de tener su superficie más baja totalmente plana también tenga una correcta altura de la parte más elevada con un pie de rey. En caso de que algo no estuviese perfecto deberemos aderezarlo aplicando calor, bien en forma de agua caliente, bien en forma de aire caliente y presionando en dirección contraria a la curvatura hasta dejar el chasis lo más plano posible.

Una vez tengamos el chasis bien recto debemos comprobar su encaje con la carrocería, los escapes traseros no podemos cortarlos según el reglamento, no importa, el orificio de la carrocería es lo suficientemente grande como para permitir una buena basculación de la carrocería. Atornillando con tornillos largos de Ninco los aflojaremos un poco para comprobar su correcta basculación, la trasera está limitada como hemos visto por los escapes, pero es suficiente, no traerá problemas. La basculación delantera en cambio puede que se vea algo dificultada por la poca holgura con la carrocería, si es así no nos queda más remedio que calentar las aletas delanteras de la carrocería y ensancharlas ligeramente, tan sólo unas décimas de milímetro, leed en voz baja que estamos saliéndonos del reglamento ;).

Pasemos a la parte mecánica: sustituimos los ejes originales por unos iguales de la misma marca, comprobando haciéndolos rodar sobre una superfície plana su rectitud y desechamos las llantas originales por unas Speedline (de diámetro pequeño, que nos dará mayor viveza de reacciones, interesante ya que el Callaway es de por sí un tanto perezoso) también de Ninco, a veces será necesario comprar varios juegos de llantas para encontrar cuatro que están bien centradas, el neumático que montaremos será un ProSlot 20x11 rallado y algo gastado detrás que ofrecerá una adherencia perfecta pero asegurándonos de pegarlo a la llanta con cola blanca o cinta adhesiva de doble cara puesto que la delgadez y blandeza del compuesto lo contrifugaría con facilidad de la llanta, el neumático delantero es lo que más quebraderos de cabeza me provocó, este coche no admite un neumático común ni un perfil bajo, necesita un perfil medio que finalmente tras muchas pruebas fabriqué torneando un Ninco 19x10 Slick a 17,5 mm. de perfil, el diámetro perfecto para el neumático delantero de este coche, ya no hace rectos por demasiado perfil ni inclina el morro por falta de este. Procedemos a montar los ejes al chasis, el reglamento nos permite que los ejes completos sobresalgan hasta 1 mm. por banda, montaremos el eje trasero aprovechando esta anchura máxima permitida, teniendo en cuenta que el neumático forma parte del eje completo, y los ProSlot son neumáticos que sobresalen mucho de la llanta, calcularemos la anchura con los neumáticos montados, lo encajamos en el chasis y pegamos los cojinetes al mismo con una gotita de pegamento y engrasamos con una gota de nuestro aceite favorito cada cojinete. En cambio el eje delantero lo ajustaremos perfectamente a la anchura de la carrocería, lo que nos facilitará el derrapaje controlado en las curvas.

Cambiamos la guía original por una activa de ninco, que mejorará el contacto con la pista ante las posibles irregularidades, con trencillas blandas al gusto, una buena elección puede ser unas SRP o unas SCX Pro.

El motor de serie, un NC2, va a quedarse corto, aquí tenemos dos alternativas válidas, actualmente monto un Ninco NC3 con piñón de 10 dientes, encintado con cinta americana bien fuerte al chasis para evitar movimientos y con cables de silicona de MRRC, muy blandos y flexibles, colocados de forma que la guía tenga un autocentrado natural encintándolos al chasis con cinta de forma que el movimiento de la guía no se vea entorpecido, por último engrasamos la corona y aplicamos una gotita de aceite al eje del motor. Otra buena alternativa puesto que con el estudiado perfil de los neumáticos delanteros y la anchura concreta del eje el coche tiene una entrada en curva realmente rápida es el menospreciado NC4, motor de poco agrado por los aficionados debido a su escaso freno, que solventaremos montándole un piñón de 8 dientes, consiguiendo que nuestro coche sea un auténtico misil en pistas rápidas cuyo único defecto será la poca aceleración que por contrapartida se compensará con velocidad punta y frenada, sí, frenada, la buena entrada en curva del Callaway junto con la ayuda del piñón de 8 dientes y del menor peso del motor hace que su comportamiento sea mucho más fácil de controlar de lo que la gente piensa. Aún así, la configuración NC4 la recomiéndo solamente para circuitos claramente rápidos.

Con todo esto y sobretodo mucho rodaje habremos conseguido un coche que con buena mano puede codearse con los GT’s punteros, no es fácil, es un reto. No es un coche excesivamente difícil de pilotar, al contrario, tiene un andar suave y elegante, permitiendo rodar muy rápido sin tener la sensación de pilotar al límite, lo que aumenta la sensación de seguridad, aún así si intentamos buscar el límite éste aparecerá pronto, un coche que pide velocidades de crucero, no sprints, podríamos mejorarlo más con ejes calibrados y distintas coronas, pero la premisa inicial era la de realizar una preparación sencilla, efectiva y económica. Teniendo en cuenta estas premisas ya podemos lanzarnos a la pista.

Albert Jobal


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