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.:Chevrolet Stepside:.


 

 

 

Por motivos diversos me puse en búsqueda de un Pick Up, al final, y como casi siempre suele pasar, acabé con el modelo que menos pensaba y que ocupa estas líneas, el enorme Chevrolet Stepside de 1978, un auténtico clásico norteamericano cuyos orígenes se remontan al año 1918 con las famosas series 490 y que aún hoy en dia sigue en el mercado gracias a sus descendientes S10, Blazer y Tahoe.

El modelo de slot es una transformación a partir de una maqueta de Tamiya a escala 1/32, proporcionada por Duca2, forero zaragozano de Slot Adictos.

Pero es en el interior dónde encontramos la auténtica joya que representa esta comioneta, es en el chasis dónde hay un pedazo de historia inmortalizado por su constructor, Anyi, hermano de Duca2 y reconocido piloto y preparador a nivel nacional. Construido alrededor de 1980, época en la que la modalidad de rallies se extendió de forma fulgurante en España, época en la que la relativa escasez de novedades unida a la proliferación de los circuitos revirados y las cursas sobre harina se implantaban en la casi totalidad de los clubes provocaban que los pilotos investigaran nuevas técnicas para romper esa igualdad mecánica, creando los más inverosímiles artefactos, en ocasiones fiascos estrepitosos, en ocasiones aciertos absolutos, en definitiva, se estaba gestando la actual categoría World Rally Car, la más compleja y tecnológicamente avanzada del panorama del slot mundial a escala 1/32.

El chasis del Chevrolet es uno de esos aciertos que marcaron las pautas, con tecnología de 20 años atrás presenta recursos usados hoy en dia como son el motor invertido y la tracción total por correas a los dos ejes. De hecho, prácticamente las únicas diferencias de este chasis con un chasis WRC actual, a parte del uso de materiales ligeros, es la guía basculante y la bancada del motor regulable en altura. Realizado a partir de un chasis de Audi Quattro, se ha recortado exteriormente para ajustarse a su nueva carrocería y vaciado interiormente para albergar un subchasis interior de Tyrrell Ford montado al revés, con lo que el imán retrasado mejora el reparto de pesos y el efecto imán sobre la pista. Un eje central se encarga de traccionar los ejes delantero y trasero a través de sendas correas de goma, consiguiendo una tracción homogénea muy eficaz.

Mi trabajo en este vehículo ha sido meramente estético, pulí la carrocería y la repinté de nuevo en rojo, pero metálizado para resaltar su aspecto general, fabriqué unas barras antivuelco para la caja trasera y restauré y revitalicé el chasis, que vuelve a funcionar como el primer dia, perfectamente, obsequiando con un comportamiente intachable que invita a pasarse horas pilotando, teniendo en cuenta los materiales de la época, su trazada es segura, limpia y neutra.

En definitiva, una maravilla que se niega rotundamente a quedarse en la vitrina.

 

Albert Jobal


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