El
porqué de los ejes y las llantas calibradas:
Una
de las preguntas más habituales de los aficionados que
comienzan en las competiciones de cierto nivel es saber por qué
tienen que deshechar los ejes originales del vehículo y
montar material calibrado, ejes, llantas, cojinetes, coronas y
en ocasiones incluso motor y chasis, con el consiguiente desembolso
económico que ello conlleva.
El
material calibrado es más caro que el material convencional
por varios factores, pero básicamente el encarecimiento
se produce al realizar estos productos con maquinaria de precisión
y en series mucho más reducidas destinadas únicamente
al minoritario sector de la competición.

Un
coche de cualquier marca común de estricta serie, es decir,
recién comprado, presenta en un porcentaje cercano al 90%
de unidades unos ejes y unas llantas que no son aptas para competición,
también por diversos motivos, obviamente el material es
standard, preparado para fabricarse en grandes series y abastecer
las demandas del mercado y montado en serie, dato importante este
último, puesto que en la gran mayoría de modelos
y material analizado aparecen siempre los peores ejes y las llantas
más descentradas y torcidas en las que encontramos en los
vehículos montados por el propio fabricante, ofreciendo
un comportamiento irregular que provoca botes al acelerar y circular
en línea recta, extraños en el paso por curva, desviaciones
en las frenadas e incluso mal contacto de las trencillas con el
raíl, desaprovechando la entrega de potencia del motor
pudiendo llegar a calificar de pésimo un coche que bien
preparado puede ser imbatible. Este comportamiento puede ser difícil
de detectar si pilotamos con imán (elemento que prohíben
los reglamentos exceptuando la propia categoría Magnéticos)
puesto que el imán realiza una fuerte atracción
hacia la pista, atracción que disimula los botes, saltos
e irregularidades provocados por un eje o unas llantas torcidas
pero detectable si disponemos de dos modelos idénticos,
nunca se comportarán de la misma forma, siempre habrá
uno que funcione mejor que el otro, incluso intercambiando motores,
el motivo radica en la calidad de los ejes de uno y otro modelo.
Las condiciones de los ejes y llantas comerciales no calibrados
vendidos como repuesto, sin montar, ofrecen condiciones de rectitud
y centrado mucho mejores. El motivo sinceramente lo desconozco,
la única explicación con algo de lógica sería
que los fabricantes montan y embalan sus coches con llantas recién
inyectadas sin que el material plástico esté correctamente
endurecido provocando deformaciones más pronunciadas que
en el material vendido sin montar cuya deformación es estrictamente
la del molde.
Una
vez visto este punto encontramos una seria y competitiva alternativa
frente al costoso y en ocasiones escaso material calibrado: los
propios ejes y llantas de los fabricantes, pero los que venden
como repuesto, que seguro que mejorarán nuestro vehículo
de serie, además sin ningún tipo de problemas con
los reglamentos. El problema es que aun estando mejor que los
de serie seguirán sin ser perfectos, puede que tengamos
que comprar 2 ó 3 juegos de eje-llanta para encontrar una
combinación recta, aún así sigue siendo una
alternativa económica respecto a los calibrados. Pero seguirá
sin ser perfecto.
¿Es
necesaria tanta perfección? Depende. Depende de para qué
quieras el coche, en principio este artículo está
destinado a aficionados que quieren iniciarse o están iniciándose
en las competiciones de slot, en estos casos sí es recomendable
montar ejes calibrados y llantas calibradas con tal de mejorar
el comportamiento de nuestro vehículo, con tal de obtener
un comportamiento seguro y homogéneo, sin imprevistos,
una aceleración firme y una frenada recta y sin extraños,
un paso por curva suave y limpio, hoy por hoy es imprescindible
para diferenciar un buen coche de un gran coche.
Albert
Jobal