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PREPARACION PORSCHE 917 PARA CLASICOS

Artículo de Juan Cabanes

 

El Porsche 917 es uno de aquellos coches míticos de las carreras de Le Mans de antaño donde la principal expectación era la rivalidad Porsche vs. Ferrari, tanto monta, monta tanto. La idea de disponer de un coche competitivo para pruebas de clásicos, nace en mi interior con la aparición de la colección de Fly y la posibilidad de disponer de esta carrocería a muy buen precio, aprovechando la oferta de lanzamiento de la colección, con lo que decidí adquirir los fascículos necesarios para disponer de la carrocería completa, afortunadamente tan solo el 1º y 2º. En este caso se trata del coche que corrió Le Mans 1970 con nacionalidad española, “Escudería Nacional”, con el patrocinio de la Petroquímica Calvo Sotelo, CS. Sus pilotos fueron Alex Soler-Roig, (E), Prince Jorge de Bagration (de Moukhrani), (E) y Dieter Quester, (A). Me llama la atención el mantenimiento del patrocinador “Cinzano” que representa una marca de bebida alcohólica, cuya inclusión está prohibidas en elementos de juguetería.

La carrocería cumple las expectativas a que nos tiene acostumbrados la marca Fly en cuanto al nivel de detalle y tampografía. Para ponerlo en pista ya tenia planificado adaptar un chasis HRS de Slot.it por su versatilidad y buenos resultados y la posibilidad de adaptación de diversas motorizaciones y relaciones de transmisión. Las líneas del coche apuntan buenas maneras al ser bajo y ancho, aunque peca de tener una corta batalla, acorde a los coches de la época. Aplicado a nuestro hobby, la batalla-slot (Distancia eje trasero a eje de guía) no he podido ampliarla mas allá de los 9 Mm., pese a que el chasis permite mayor recorrido, pero los pasos de rueda mandan.

En el montaje del chasis se ha puesto especial cuidado en su ensamblaje de forma que quede perfectamente enrasado a los bajos de la carrocería, y a las ruedas traseras, para que queden englobadas en el interior de la carrocería, consiguiendo de esta forma mayor realismo y conseguir enrasar por abajo el chasis y carrocería.

Ha sido necesario cortar la unión que existía entre los dos grupos de tirantes laterales que dan soporte a la cola trasera, para conseguir salvar el soporte del tornillo trasero del chasis y nos permitiera ajustar correctamente la altura del chasis. Se ha suprimido el montaje de la rueda de repuesto que llevaba el modelo original en el centro de la parte trasera, y que en la carrocería fly, se montaba introducida en la torreta trasera. Como se aprecia en la imágenes, se ha conseguido que la guía se introduzca en su totalidad en el carril y que las ruedas apoyen a la perfección, ofreciendo un aspecto estático excelente.

Pero vamos a ver las tripas del coche y explicar los puntos clave de su montaje. El primer ajuste a tener en cuenta es ajustar la distancia de ejes a los pasos de rueda de la carrocería, para esto y a su vez conseguir la mayor distancia de guía al eje trasero, se ha montado el eje delantero en el alojamiento trasero destinado en el chasis a tal efecto, ya que dispone de dos posibilidades.

Lo último que montaremos será la bandeja de piloto, puesto que lo prioritario es una perfecta adaptación del chasis en altura, y una vez conseguido esto, es cuando la presentamos y observamos que adaptaciones debemos realizar para que no interfiera este elemento en el vehículo. En la siguiente imagen se aprecia que hizo falta cortar la bandeja por la mitad en cuanto a la altura de esta, con lo que, lo que era una única pieza con salpicadero, asientos, piloto completo, y trasera, se ha convertido en una pieza delantera que contiene el salpicadero y volante anclado en sus tetones originales y otra parte trasera igualmente anclado en su posición original a la que se le ha pegado el busto del piloto.

Cuando presentamos el chasis observamos que el tornillo de la guía rozaba en la carrocería y en la pieza que contiene las ópticas de los faros delanteros, por lo que dicha pieza hubo que cortarla, eliminando toda su parte central, fijando cada óptica independiente de la otra. También hubo que rebajar por el interior, el ángulo de la entrada de aire central del capo con el fin de salvar el tornillo de la guía o el posible extremo superior en caso de montar guías sin tornillo.

El siguiente paso consistió en crear dos nuevas torretas para atornillar el chasis, ya que la forma de la carrocería que resulta curva en los laterales, no era la mas idónea para montar los acoples laterales de fijación del chasis, como se puede apreciar cuatro fotos mas abajo. Antes de fijar las nuevas torretas, se comprobó que las antiguas torretas laterales delanteras y traseras, nos servían de tope perfecto para el apoyo del chasis, debiendo tan solo rebajar las traseras un milímetro para enrasar a la perfección chasis y carrocería. Para la torreta delantera, utilizamos la trasera original que llevaba la carrocería la cual nos estorbaba y tuvimos que cortar. Para la trasera he utilizado un palo de chupa-chup, la cual por su mayor diámetro interior, tuve que macizar con pegamento y posteriormente perforar con broca de 1,5 Mm. para hacer nueva rosca y alojar el tornillo.

El material utilizado para su pegado fue epoxi de dos componentes y de 5 minutos de tiempo de secado, si bien se ha de dejar al menos 24 horas para su completo endurecimiento. No obstante, al introducir los tornillos por primera vez, estos entraban muy duros e hicieron girar ambas torretas, las cuales se podían sacar del cono creado con el epoxi. Este adhesivo crea gran dureza y no se soltó, dejando el hueco de la torreta, por lo que para fijar fuertemente la torreta al cono hueco, se agregó cianoquilato en el interior del hueco y se volvió a introducir las torretas quedando definitivamente de esta forma un bloque sólido.

En la torreta trasera, se aprovechó para pegar los escapes de forma que taparan parte del hueco trasero y
ocultara la mecánica.

En esta imagen y la siguiente, se aprecia como apoya el chasis en las torretas originales de la carrocería, Así como la dificultad para montar los soportes laterales.

Con el chasis acoplado, y tras haberlo dejado sin apenas posibilidad de basculación, me dispuse a configurar mecánicamente el chasis para su correcto comportamiento en pista, ya que este modelo va destinado a la competición, en pruebas de clásicos, con una reglamentación prácticamente libre, a excepción del uso de imanes para el chasis.

Para conseguir basculación, opte por montar el kit de suspensión magnética de Slot.it , referencia SICH09.

El montaje tiene dos posibilidades, con tornillos largos o cortos. En mi caso y ya que disponía de espacio suficiente, opte por los tornillos largos, lo que permite montar tuercas autoblocantes y mayor distancia entre los imanes, consiguiendo que la amortiguación sea mas blanda.

En la imagen anterior, podemos apreciar como trabaja la amortiguación magnética en cuanto a la basculación del chasis, cuando carga el peso sobre un lado, efecto que se produce en los pasos por curva.

Debido al poco espacio para alojar los cables de la guía, fue necesario hacer muchas pruebas para conseguir un correcto giro de la guía sin que quedara enganchada en algún elemento de la carrocería, consiguiendo en la posición que se muestra en la imagen, el giro libre y el efecto retorno. El Eje delantero que se ha montado ha sido uno macizo Slot.it y las llantas unas Spirit delanteras (del Dallara) ya que son mas estrechas y conseguimos la anchura justa en este eje y que no sobresalgan de la carrocería. Los neumáticos delanteros son unos Pink Car de perfil ultra bajo.

La transmisión se ha confiado a un piñón de 6,5 Mm. y corona de 18 Mm., con un número de dientes de 11 y 32 respectivamente, todo ello de la marca Slot.it. Este desarrollo es el que mas se adecua a nuestro circuito para configuraciones sidewinder. El piñón, se ha montado a propósito que engrane por un extremo, lo que nos dará en un futuro, la posibilidad de darle la vuelta y aprovechas el otro extremo cuando aparezca algún síntoma de desgaste. El eje trasero es igual que el delantero, de 54 Mm. Macizo de Slot.it. Las llantas son las traseras del Dallara de Spirit, al igual que los neumáticos. Para evitar desplazamientos laterales del eje trasero, ha sido necesario montar una arandela separadora entre el chasis y la llanta dejando un mínimo espacio, para el giro libre del conjunto del eje trasero.

Espero que os pueda servir de ayuda a los que queráis embarcaros en una aventura similar y recuperar un clásico para hacerlo competitivo en pista. Deciros que en las pruebas dinámicas realizadas, el coche se muestra muy rápido, con un buen paso por curva, y a la altura de los mejores coches de LMP, aunque cuenta con el handicap de su corta batalla, por lo que no avisa cuando te excedes en curva.

Juan Cabanes (LaCanyada).

 

 

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